domingo, 22 de noviembre de 2009

El cáliz roto



Publicado el 6 de noviembre de 2009 en la sección de Opinion de ElEspectador.com

La iglesia católica está entusada. No es para menos. Debe ser muy difícil levantarse un día y darse cuenta que ha perdido su discurso hegemónico.

Y es que no ha habido un discurso tan hegemónico como el católico, que se montó desde el comienzo en el bus (barco) de la globalización y con ejércitos de evangelizadores tradujo la Biblia a cuanto idioma pudo, logrando algo así como “El milagro de Pentecostés” vía Guntemberg. Sloterdijk, un filósofo de la globalización, cuenta que tropas papales élite, como los Jesuitas, “cubrieron el globo con una red de devoción al Papa [...]: con una Internet de la sumisión más devota por parte de las lejanías dispersadas del centro. De ahí toman su modelo las modernas sociedades de telecomunicación, que operan a escala mundial.” El catolicismo construyo su apoteósico imperio por medio del mensaje.

Es extraño entonces, que los Jesuitas, que históricamente son los duros de los medios, estén hoy tan descachados y gasten su tiempo en carteles ridículos como el que se colgó en la Pontifica Universidad Bolivariana hace quince días. Decía:

“No te dejes echar el cuento: ni todo el mundo lo hace… ni todo es normal… ni todo se pone de moda… Promiscuidad, homosexualismo, satanismo, magia negra, lesbianismo, drogadicción, alcoholismo. Hay cuentos que te pueden seriamente enfermar.”

El cartel duró solo 3 días porque los estudiantes presentaron la queja obvia: “que se estaban desconociendo sus derechos al incluir la orientación sexual con temas de conductas de riesgo como la drogadicción y el satanismo”. La universidad, entonces, emitió un comunicado diciendo que “la intención de la valla en cuestión no era otra que la de invitar a la juventud a ser objetiva y a hacer el discernimiento correspondiente ante las distintas propuestas que circulan en el ambiente. De ninguna manera se ha querido ir contra la dignidad de las personas que libremente hacen opción por la homosexualidad o el lesbianismo”.

Es apenas obvio que nadie entendió mal el mensaje del cartel, lo que pasa es que dicho mensaje no resuena, es absurdo en el siglo XXI. La Bolivariana puede decir lo que quiera, después de todo se supone que en este país hay libertad de expresión (hasta para los homofóbicos y los confundidos). E so no quiere decir que alguien hoy pueda creer semejante barbaridad como que “el alcoholismo” es una moda pasajera y peligrosa, como los leggins.

De hecho, creo que las generaciones jóvenes colombianas estarían más de acuerdo con un cartel que dijera “Ni todo el mundo es hijo de Dios, ni todo el mundo debe obedecer a la Iglesia, ni todo lo moral es bueno”. Además, Los colombianos hablaremos del gustico, pero no lo guardamos, y sabemos hace mucho rato que los curas practican, si no la promiscuidad, la costumbre de dejar hijos bastardos por ahí. De hecho, el Cancionero de Antioquia (1939), del ilustre paisa, Antonio José Restrepo dice “Si quieres que te diga/ la verdad pura/ yo soy hijo de un fraile/ y nieto de un cura.”

El incidente del cartel, más que ofender a los estudiantes debió romper el corazón de los curas que vieron, de forma palpable, que ese tipo de discursos ya no tienen público. Si la Iglesia quiere mantener su posición como regina mediática se verá obligada a modificar su discurso según los tiempos que corren, o bien, reconocer que la hegemonía los ha abandonado, bogarse unos tragos de vino de consagrar para superar la tusa, y contentarse, felizmente, con un discurso minoritario.

viernes, 6 de noviembre de 2009

Puertos de fuga


Foto: Simón Wilches-Castro

Publicado el 23 de octubre de 2009 en la sección de Opinion de ElEspectador.com
Publicado el 25 de octubre de 2009 en la Revista Dominical de El Heraldo.

Yoani Sánchez no puede salir de cuba. Esta es la cuarta vez que la bloguera cubana se queda sin recibir en persona uno de los galardones que está logrando a través de su blog, Generación Y; la Universidad de Columbia le acaba de conceder una mención especial en los Premios Maria Moors Cabot otorgado a quienes se han destacado en la cobertura de Latinoamérica y el Caribe, periodistas cuyos reportajes y trabajo editorial han propiciado un mejor entendimiento dentro del continente americano. Estos premios se otorgan a quienes han superado audazmente las barreras de un continente que no se caracteriza por su prensa libre.
El cuento de Yoani fantástico y excepcional. La filóloga de 34 años hizo una tesis sobre el lenguaje usado en la literatura latinoamericana sobre gobiernos dictatoriales. Hablo de las posibilidades represivas de las palabras, en una crítica directa al régimen cubano que no se quedó en la academia, pues con su tesis entendió que debía hacer algo al respecto. Entonces le compró su lap top a un balsero que necesitaba un motor y se fue haciendo de varias piezas, conectándolas ella misma hasta tener un computador decente. Entraba a los hoteles camuflada con su piel blanca y desde ahí se conectaba a Internet a postear sus columnas.
Su blog, abierto en el 2007, se llama Generación Y porque está inspirado en una generación cuyos nombres "comienzan o contienen una "i griega". Nacidos en la Cuba de los años 70s y los 80s, marcados por las escuelas al campo, los muñequitos rusos, las salidas ilegales y la frustración." Yoani pertenece a esta generación que conoció el teléfono por primera vez en sus veintes, y cuyo acceso a la tecnología es, por no decir menos, macondiano.

Por eso los USD 5,000 del premio serán utilizados para contribuir a la alfabetización digital de nuevos periodistas y ciudadanos y para "adiestrarlos en la creación de sus bitácoras personales, a pesar de los obstáculos impuestos por las autoridades gubernamentales para el acceso de la población a la red."

En una entrevista con El Nuevo Herald, Yoani dice que el periodismo online ayudará a crear "una Cuba plural, inclusiva, donde se respete el derecho a la opinión" y que ella sueña con una isla en que los cubanos puedan tener Internet en su casa a un precio razonable y sin condicionamientos políticos, al igual que televisión por cable, antenas parabólicas y otros aparatos que sirven como hardware para la libertad de expresión.
Yoani no necesita hacer presencia física para recibir un premio. Tiene una presencia virtual contundente que ha antojado a otros cubanos como Claudia Cadelo que abrió Octavo Cerco, Reinaldo Escobar que abrió Desde Aquí, Lía Villares con Habanemia y Miriam Celaya con Sin evasión. Todos estos blogs reafirman que cuba no está blindada, y que el mundo de hoy funciona con estructuras permeables y porosas, que permiten el flujo de información. Internet es un gigante archipiélago de información, no por nada se usa el verbo navegar.
Lo mejor de todo es que hasta Fidel tiene blog. De esta manera el "coma-andante", como lo llama Gorki Aguila de Porno para Ricardo (grupo de punk cubano de la misma generación), convierte su aliento de enfermo en golpes de opinión. Los cubanos están atrapados en Cuba como Fidel en su cuerpo, y ambos usan Internet para liberarse.
Gracias a Internet y a los blogs frenar la libertad de opinión se ha convertido en una épica quimérica. Por ejemplo, que El Tiempo despida a Claudia López no silencia a la columnista pero si hace quedar muy mal al medio mainstream, que no puede atajar o censurar las opiniones de sus periodistas, pero sí pelar el cobre y mostrar donde reposan sus verdaderos intereses. Por eso ¿que mella le haría que al gobierno cubano le de cada tanto por tumbarle el blog a Yoani o que no la deje salir del país para recibir sus premios?, igual ella seguiría siendo una de las 100 personas más influyentes en el mundo según la revista Time.
Yoani Sanchez puede salir de cuba. Hay un código binario que supera su cuerpo, le permite encontrar resonancia para sus ideas en todas partes del mundo y nos muestra lo terriblemente obsoleta que es la censura. Internet nos ha dado un mundo lleno de puertos, por donde las ideas pueden fugarse con los blogs como balseros.

jueves, 5 de noviembre de 2009

Remember Remember


Hace un año, el 5 de noviembre, se murió mi abuela Martha Rosa Restrepo de Navarro. Desde su muerte nos hemos visto obligadas, en la familia, a cambiar de rango en nuestros aquelarres.

Esta es la eulogía (elegía? No esa no es la palabra, es eulogy, del inglés) que escribí el año pasado.

Y hoy para recordarla, este poema de Raúl Gómez Jattín.


Lola Jattin


Más allá de la noche que titila en la infancia.
más allá incluso de mi primer recuerdo
está Lola -mi madre- frente a un escaparate
empolvándose el rostro y arreglándose el pelo.

Tiene ya treinta años de ser hermosa y fuerte
y está enamorada de Joaquín Pablo -mi viejo-.
No sabe que en su vientre me oculto para cuando
necesite su fuerte vida la fuerza de la mía.

Más allá de estas lágrimas que corren en mi cara
de su dolor inmenso como una puñalada
está Lola -la muerta- aún vive vibrante y viva
sentada en un balcón mirando los luceros
cuando la brisa de la ciénaga le desarregla
el pelo y ella se lo vuelve a peinar
con algo de pereza y placer concertados.

Más allá de este instante que pasó y que no vuelve
estoy oculto yo en el fluir de un tiempo
que me lleva muy lejos y que ahora presiento.

Mas allá de este verso que me mata en secreto
está la vez –la muerte- el tiempo inacabable
cuando los dos recuerdos: el de mi madre y el mío
sean sólo un recuerdo solo: este verso.


jueves, 29 de octubre de 2009

La televisión como anticonceptivo

El mundo le dio una bienvenida a la irresistible caja mágica en 1928, y desde entonces se la ha culpado de producir mala salud, ignorancia, y poca fibra moral entre otros muchos males. Aun a pesar de la imparable proliferación de de couch potatos, como llaman los gringos a los adictos a la tele que se aplastan en el sofá a comer papitas fritas, y esos resultados tan catastróficos de los que se hablaban no se ven por ninguna parte. Un mundo de adictos a la televisión podrá ser un mundo de obesos, pero también es un mundo mejor gobernado, más unido frente a las tragedias globales, y más igualitario para las mujeres.

Mucha de la tele gringa que todos consideramos basura se consume masivamente en las poblaciones más pobres del mundo. Por la tarde la gente se embute el estilo de vida propuesto por la tele, que en general es consumista y superficial pero que también tiene cosas positivas. Por ejemplo, el modelo de mujer que se muestra en televisión es mucho más independiente y autónomo que las mujeres reales que lo observan. Eso lo convierte en un modelo aspiracional y poco a poco los televidentes tratan de seguir el estilo de vida de sus personajes favoritos. Una hora viendo telenovelas es mucho más efectiva que dos años de clase de Educación Sexual.

Lo digo Educación Sexual, porque parece que la televisión, entre otras cosas, ha logrado reducir el número de gestaciones en las mujeres pobres que prefieren ver Amas de casa desesperadas y sus respectivas imitaciones locales, a tirar. De hecho, Ghulam Nabi Azad, el Ministro de Bienestar de Salud y Familia indio, promueve la televisión como un método anticonceptivo. “Antes el único entretenimiento de la gente era el sexo,” dice el Ministro, “hoy la televisión entretiene mucho más y para cuando el prime time se acaba las parejas están muy cansadas como para tener relaciones.”

Este último dato me sorprende porque recuerdo que cuando pusieron Blockbuster en Barranquilla, el número de embarazos adolescentes aumentó dramáticamente, pero bueno, una cosa es ver el prime time y otra caer en #elviejotruco de ir a no-ver pelis en una casa.

Según Charles Kenny, economista autor del libro The Success of Development: Innovations Ideas and the Global standard of Living (El éxito del desarrollo: innovaciones ideas y el estándar globla de vida), la televisión sí funciona como un mecanismo de control poblacional (oh sí, biopolítica). Por ejemplo, desde los años 70 el canal brasilero Rede Globo ha estado produciendo telenovelas que han sido vistas por más de 80 millones de personas. En un país donde el divorcio se legalizó en 1977, la mitad de los personajes protagónicos femeninos de las telenovelas eran divorciadas, y el 72% de los personajes no tenían hijos. En contraste, la mujer brasilera promedio en la época tenía 6 hijos. Sin embargo las telenovelas resonaron con las televidentes, que no solo nombraron a sus hijos en honor a sus protagonistas favoritos, también empezaron a tener menos hijos. En estas series las mujeres también aparecen trabajando fuera de la casa, manejando negocios y con acceso al dinero. El pueblo brasilero empezó a seguir este ejemplo.

Ahora que lo pienso, más que biopolítica esto es algo así como bio-pop-lítica. Las agendas políticas que están detrás del pop son inmensamente efectivas, al punto que pueden modificar nuestros hábitos vitales (como disminuir el número de hijos que tenemos). La televisión es un arma poderosa que puede ser usada para bien o para mal. Ahora no, no pienso que haya una conspiración para volvernos a todas astutas mujeres divorciadas que viven en los suburbios. En realidad creo que manejar la agenda del bio-pop televisivo es una tarea muy difícil, pues esta agenda no se crea de manera unilateral. Sus contenidos son una conversación constante entre los medios productores y la audiencia, por eso regular los contenidos de la televisión no tiene sentido, la gente quiere ver lo que le dan, pero también le dan a ver lo que quiere. En otras palabras, el pop trae tendencias que responden a la gente, que responde a las tendencias, que responde a la gente, y esta dialéctica, más que como herramienta de manipulación, sirve como termómetro de lo que se está pensando globalmente.

Un mundo de televidentes es un mundo de personas en constante conversación con tendencias culturales que le son ajenas, y un terreno donde los valores del mundo globalizado, unos difíciles como el consumismo, y otros positivos como la independencia femenina, se transmiten como memes, y raudamente se convierten en acciones y costumbres de la vida real, para ser reinterpretados por la televisión y comenzar el ciclo de nuevo. (La vida imita al arte que imita a la vida que imita al arte).


Para qué blogueros

“Pero ellos son, me dices, como los sagrados sacerdotes del Dios del Vino que de tierra en tierra peregrinaban en la noche sagrada”. Respuesta de Hölderlin, a la pregunta ¿Para qué poetas? En su poema inacabado, Mnemosyne.

La cantidad de autores en el mundo se ha disparado. Denis G. Pelli, profesor de psicología y neurociencia en NYU y Charles Bigelow, profesor de Artes Gráficas en el Instituto de Tecnología de Rochester, y co-diseñador de la fuente Lucida, publicaron en la revista Seed un estudio que muestra cómo, en este siglo que comienza, se ha disparado la cantidad de autores en todo el mundo.

Desde el siglo XV, con el invento de la imprenta, hasta el 2000 el número de autores publicados en impresos, anuales pasó de 50 a 1,000,000, y desde entonces la cifra se ha mantenido estable. Para efectos de este estudio un autor es alguien que publica algo y lo leen al menos 100 personas. Por eso, a partir del 2000, la definición de autor incluye a los blogueros, los usuarios asiduos de Facebook y los twitteros. El primer blog apareció en 1997, Facebook se lanzó en el 2004 y Twitter en el 2006, todos estos son medios masivos y baratos de publicación propios del siglo XXI. El numero de autores de blog ha aumentado, de 70 en 1997 a 1 millón y pico en el 2009, los autores de Facebook aumentaron de 50,000 en el 2004 a 1,500,000 hoy en día y se calcula que para el 2013, 10,000,000,000 personas usarán Twitter, eso es prácticamente el 100% de lo que se calcula que será la población del mundo en ese año (claro, si sobrevivimos al fin del mundo en el 2012).

El primer aumento considerable de autores se dio con el descubrimiento del nuevo mundo, y el nacimiento del protestantismo (se publicó la primera Biblia vernácula traducida por Lutero). El segundo gran aumento se da en 1800 y coincide con la revolución industrial y el romanticismo. Hoy en día estamos viviendo el tercer gran aumento de autores que podría llegar a una autoría global, y que claro, coincide con el auge de Internet.

Una autoría global quiere decir que gobiernos, negocios, y organizaciones deben adaptarse a una población que cada día, con mayor fuerza, se ampara en el poder individual. Una autoría global quiere decir, también, que hemos cambiado privacidad por influencia; para bien o para mal, el que todo el mundo haga público lo que está pensando es un sobre-ejercicio de la opinión pública. La inminente autoría global señala que estamos pasando de ser un mundo de consumidores a un mundo de creadores.

¿Y a quien le importa que todo el mundo pueda publicar bobadas en Twitter? ¿Esos si son autores? Pues, lo son en el sentido estricto de la palabra. Si entendemos autor en su acepción pretenciosa, toca contar solamente a quienes usan boina y fuman Pielroja. Cuando se dice autor, propiamente se habla de quien crea y publica, no se asume, de antemano, que el contenido es particularmente sofisticado, y mucho menos, bueno. Si todos tenemos la posibilidad de ser autores, esa idea magnificada del “Genio” que nos viene asaltando desde el Romanticismo, se cae por su propio peso. Ahora todos podemos ser autores, no solo los elegidos. Al aumentar la competencia y la facilidad de las vías de difusión, en lo único que puede confiar un autor para ser relevante es en su propia disciplina y talento, y esto es una meritocrácia inusitada en un oficio que siempre se ha caracterizado por el mecenazgo.

Los autores de hoy no son sagrados sacerdotes de nadie en la tierra, no son los pocos que se reservan el derecho de nombrar, somos todos, los que opinamos. Los blogs, Facebook y Twitter alimentado una revolución en lo que a libertad de expresión se refiere, la línea entre autor y lector cada vez es más difusa y ambos adquieren un papel activo, el autor porque es quien crea y el lector porque interactúa con el autor, modificando su texto, y porque su gusto es el único filtro que le permite escoger qué leer, se borra la mediación del editor y por ahí derecho se dificultan los mecanismos de control de los grandes medios sobre la opinión pública. Para eso son los blogueros.

Million Dollar Portraits



Aproveché la sesión de fotos del editorial de moda de HOJA BLANCA para que Catalina Hernández, me tomara nueva foto para la columna de El Espectador -ya que ha habido gente indignada con lo fea que salgo (jaja). Ahí se trató de sonreír y no verme nerviosa, y esta fue la foto elegida, que espero monten pronto. :)



Por otro lado Catalina está haciendo una obra que se llama Million Dolar Portraits, que consiste en que uno le da un dollar y ella te hace un retrato. Catalina ya va por 100 retratos y el resultado es un conmovedor dossier de personas, personajes, o "figuras", como diríamos en la costa. Detrás de este ingenioso plan de pensión Catalina propone un proyecto de vida: todos los días vemos caras pasar por la calle y las descartamos, los retratos de Catalina las detienen en el tiempo, y un dollar es precio de la inmortalidad, (más aún para nosotros los tercermundistas).

A continuación reproduzco algunos de los retratos de la serie para que se antojen, y se comuniquen con ella aquí, vean más retratos aquí, y voten por ella aquí.













Catalinapordios en los blogs de ElEspectador.com



Este es un corto post para contarles que Catalinapordios va a ser un blog de ElEspectador.com.En este espacio publicaré posts estrictamente para Internet, voy a tratar de ser juiciosa y hacer al menos tres a la semana. De ahora en adelante usaré mi espacio en Blogspot como archivo, aquí montare todo lo que publique en medios impresos, las columnas y posts del blog de El Espectador y otras variedades. Mejor dicho, todo.

martes, 20 de octubre de 2009

Una mujer X


Publicado el 8 de octubre de 2009 en la sección de Opinion de ElEspectador.com

"Eres una blanca de mierda, yo soy un negro y no tengo miedo a la policía. Te mataré".

Eso le dijo Y a X en Tarragona, España, y después la agredió con un cuchillo. Y fue condenado a 16 meses de cárcel por lesiones y amenazas en noviembre del 2007. Los jueces le prohibieron acercarse a X en casi dos años. Aun así se acercó, ¿por qué? Porque X se lo pidió. La escena del porque-te-quiero-te-aporreo se repitió unos meses después y los vecinos llamaron a la policía. Descubrieron que la orden de alejamiento no se cumplía y a él lo condenaron por quebrantar la condena. X apeló.
X pide a la justicia que la deje vivir con su agresor, no entiende que el Estado se meta en su vida y dice que es una víctima de la normativa penal.

Uno naturalmente se pregunta si se debe proteger a las víctimas aún contra su voluntad, eso es condescendiente, aunque se caven su propia tumba. Vive y deja vivir. Pero y ¿qué pasa si a X la mata Y y el Estado no hace nada? ¿Es Y un criminal aunque tenga el consentimiento de X? Consuelo Abril, presidenta de la Comisión de investigación de Malos Tratos a Mujeres dice que “la mujer maltratada no tiene capacidad para saber si está en riesgo. Lo que dice puede tenerse en consideración, pero ella está dentro del ciclo de la violencia y percibe el peligro que corre.” La Audiencia Provincial de Valladolid, consideró que cuando el alejamiento se impone contra la voluntad de la víctima "se atenta contra su dignidad y contra su derecho a decidir libremente con quién quiere compartir su vida". "El alejamiento obligatorio es ineficaz", señala el Magistrado Ramón Sáez. "Las parejas vuelven a vivir juntas diga lo que diga el Estado. Una pena de estas características está abocada al fracaso”.

“Él pasaba por apuros económicos, tenía problemas con la bebida. Luego le dejé muy claro que debía resolverlo si creía en nosotros, y reaccionó. Nos ha costado más de un año pero ha dejado el alcohol, nos hemos mudado de ciudad y empezamos de nuevo. Se equivocó.”, dice X.

Ante esta declaración de X salta a la vista su tontería. Son frases que se han dicho a lo largo de los tiempos y que se han aprendido a reconocer como señales de alarma: excusar al tipo, decir que “él va a cambiar”, son clásicos, y si van acompañados de un “tenía problemas con la bebida” peor. Es como para hacer una postal de maltrato de género. Sin embargo es cierto que ella debe poder hacer lo que se le dé la gana. ¿Puede?

No. Básicamente las dos opciones de X son o a. estar bajo el poder de su agresor, o b. bajo el poder del Estado que la obliga a vivir separada de su amado. X es una víctima por definición.

Este es el tipo de asuntos que le deberían importar al feminismo más que cosas como “la objetización de la mujer en las películas porno”. No encontramos con una mujer X, en cualquier lugar del mundo, en el siglo XXI, que no tiene la posibilidad de la voluntad. Uno querría que ella tuviera más de dos dedos de frente y se diera cuenta de que la única que puede salir de esa situación es ella misma, que ha renunciado a su voluntad pero podría escoger recuperarla.

De eso es de lo que se trata en realidad el feminismo, de educar a las mujeres para que tengan una voluntad propia real. Muchas mujeres, como X, no la tienen. Tal vez fueron las circunstancias en las que creció o quien sabe que trauma con la figura paterna (obvio, siempre es el papá) pero eso no justifica que renuncie a su voluntad.
Ahora, ir a decirle algo es una falta de respeto. Vive y deja vivir. Por eso ser feminista no se trata de evangelizar por ahí, con pancartas andariegas si no de que una mujer, desde su calidad de mujer, tome la decisión personal de asumir las riendas de la propia vida.

La fe no es trinchera


Publicado el 25 de septiemmbre de 2009 en la sección de Opinion de ElEspectador.com

El general Freddy Padilla de León, designado como Ministro de Defensa encargado, debido a la renuncia de Juan Manuel Santos, se pasó por el Vaticano el miércoles y allí lo saludo el papa Benedicto XVI con palabras de ánimo que le reafirmaban que Dios estaba de su parte en la guerra colombiana.

Tras la audiencia, Padilla afirmó que "es emocionante saber que estamos en las oraciones del Pontífice" y que "los esfuerzos y sacrificios de las Fuerzas Armadas colombianas se ven recompensados con estos significativos gestos de solidaridad porque además no hay que olvidar que la fe católica es uno de los principales soportes que nos acompañan en la búsqueda de la paz y el orden institucional en Colombia", agregó el general. "Como se puede ver en los resultados de la lucha contra el terrorismo, está demostrado que Dios está de nuestra parte y a él le pedimos todos los días con devoción que nos de ánimo para lograr nuestro objetivos por el bien de Colombia y la comunidad internacional", afirmó.

Esta noticia me recuerda La parábola del partisano, un cuentecito del filósofo B. Mitchell para explicar cómo funciona el pensamiento religioso. Mitchell habla de un partisano, miembro del ejército rebelde, que conoce una noche a un extranjero que lo impresiona profundamente y pasan toda la noche (ejem) conversando juntos. El extranjero le dice al partisano que está de parte de la resistencia y que está ahí para ayudarlo, y le pide tener confianza en él pase lo que pase. Ni el partisano ni el extranjero se vuelven a encontrar en condiciones de intimidad. A veces se ve que el extranjero ayuda a los miembros de la resistencia y el partisano reafirma su fidelidad. A veces parece que el extranjero ayuda al otro bando, y cuando los amigos del partisano se lo señalan, el partisano dice “el está de nuestra parte”. De tanto en tanto el partisano le pide ayuda al extranjero, y a veces la recibe y a veces no. Entonces el partisano comenta: “El extranjero conoce perfectamente las cosas y sabe lo que se hace”. Sus amigos, exasperados le dicen: ¿qué tendría que hacer el extranjero para que admitieras que está equivocado y no esta de nuestra parte? Pero el partisano se niega a responder. No está dispuesto a juzgar al extranjero. Ni siquiera cuando sus amigos le dicen con desprecio: “bien, si eso es estar de nuestra parte, cuanto antes de se ponga en nuestra contra, mejor”.

Me inquieta que el general Padilla piense que la fe católica es uno de los principales soportes para buscar la paz y el orden institucional en Colombia. Tal vez es gracias a esa fe que, a pesar de los Falsos Positivos, se dice que el país va ganando la guerra. Padilla, emocionado por las palabras de Benedicto XVI, olvida que en el 2009, por primera vez desde que Uribe es presidente, los resultados del ministerio de defensa son desfavorables para el gobierno. Los guerrilleros muertos en combate, según un artículo de julio de la revista Semana, pasaron de 736 durante el primer semestre de 2008 a 298 en el primer semestre de este año, es decir, un 60%. La vez las cifras bajaron al dejar de contar los falsos positivos. Otro detalle que señalan analistas como Gerson Arias, de la Fundación Ideas para la Paz, es que después de siete años de ofensiva militar y de los golpes sufridos, la guerrilla se ha adaptado y ha empezado una reingeniería de sus fuerzas y su modo de operar. Al respecto, el profesor Alejo Vargas, del Grupo de Seguridad y Defensa de la Universidad Nacional, se pregunta con qué velocidad el gobierno y las Fuerzas Militares podrán responder a la adaptación de las Farc.

Claro, el general Padilla y toda Colombia puede creer en el dios que quieran, la fe es un asunto personal. Pero ni creer en Dios ni el pensamiento positivo hará que ganemos una guerra. El asunto de la fe se vuelve complicado cuando se extrapolan esos modelos del pensamiento religioso a otros ámbitos, como la política. No sé en qué momento, tal vez cuando los libros de autoayuda se tomaron las cajas registradoras, se empezó a pensar que la buena actitud es suficiente y que la programación neurolinguística es más eficiente que el trabajo. No es que quiera que seamos un país negativo y pesimista, pero tampoco me parece lo más adecuado ese positivismo sin sustancia, esa grandilocuencia que nos hace pensar que “todo es posible” como si nuestra idea de país estuviera empericada.

Parecen enfrentarse dos corrientes autoexcluyentes, una en que solo se ve lo malo, y otra en que solo se ve lo bueno. Yo me pregunto si no será mejor idea ver las dos caras de la moneda, y ver las cosas como son, no con la ingenuidad del partisano. Tal vez así no necesitaríamos alientos del papa, ni de Dios, (que últimamente parece estar mas ocupado cerrando clínicas de la mujer que cazando guerrilleros y paramilitares) y no tendríamos que refugiarnos en nuestra fe, una trinchera improvisada que no nos defiende de nada.

martes, 22 de septiembre de 2009

¡HOJA BLANCA VUELVE!



HOJA BLANCA, es una revista de libre distribución y participación abierta, un espacio editorial para jóvenes, con páginas abiertas a todo tipo de expresiones de la población de la ciudad entre los 18 y los 35 años. En HOJA BLANCA creemos que hay miles de jóvenes con talento y ganas de expresarse que no han encontrado un espacio en los medios escritos tradicionales para hacerlo. Que la ciudad, aunque cada día más interesante y diversa, aparece en el papel impreso como aburrida y cara. Es esa ciudad viva y múltiple la que queremos llevar a la web y al papel.

HOJA BLANCA se publicó por primera vez el 7 de noviembre de 2007, gracias a el apoyo de la Secretaría de Cultura en el marco de Bogotá Capital Mundial del libro. Desde entonces hemos publicado 5 revistas con temas diversos, Espacio Público, Ilegalidad, Contracultura, Futuro, Sexo y Rock and Roll en la que hemos recopilado una variedad de imágenes y textos originales creados por jóvenes que quieren incursionar en el mundo de las publicaciones o que, simplemente, querían opinar sobre un tema. La publicación final de cada número está compuesta totalmente por textos e imágenes seleccionados a partir de convocatoria pública. Estos son escogidos por un grupo editorial de la misma edad que los autores, diversas preferencias y exiguas credenciales.

Finalmente, después de un año, nuestra adorada revista vuelve a prender motores. Pero para eso, necesitamos su ayuda. Vamos a hacer una fiesta de recolección de fondos en Invitro el 7 de octubre de 2009, ($15.000, $5.000 consumibles) y nos encantaría que nos acompañaran. Con lo que recaudemos vamos a rediseñar la página web, en la que les traerémos contenido especializado para el medio y vamos a volver a sacar el impreso en una gran fiesta de lanzamiento en noviembre, a la que también están invitados.

Esperamos que todos nos apoyen.

Nuestra convocatoria para el próximo número está abierta hasta el 15 de octubre, el tema es UNO, 1, PRIMERO, UN, como quiera cogerse y con todas las tangentes necesarias. Recibimos textos cortos imágenes y videos, que pueden enviarse a revistahojablanca@gmail.com.

¡HOJA BLANCA, Publique sin palanca!
Evento en Facebook

domingo, 20 de septiembre de 2009

El día de la marmota

Spicy Sotomayor

Publicado en la revista Level Magazine, septiembre 2009.

Más allá del noticiero, el caso de Sonia Sotomayor resulta clave. En el fondo, devela las paradojas de una democracia que aún está en pañales.


Cuando Obama nominó a la juez Sonia Sotomayor para ser parte de la Corte Suprema de Justicia, muchos ojos se abrieron. Ella sería apenas la tercera mujer en formar parte de esta institución, y la primera latina. Naturalmente, esto causó revuelo en el corazón político de la nación. Los más conservadores protestaron. Los más liberales aplaudieron. El debate público alcanzó punto de ebullición.

A pesar las objeciones, el 6 de agosto de este año, Sotomayor fue confirmada.

Y por eso, a manera de celebración, la edición pasada de Vanity Fair nos invita a brindar por ella con un coctel muy especial.

La receta incluye fresas, tequila, pimienta negra y limón. Spicy! Sospecho que las fresas son por ese blazer rojo con el que apareció en tantas fotos, el tequila porque es latina –aunque es puertorriqueña, no mexicana–, y la pimienta por esa fama que la precede de ser algo “hot tempered”.

Este cóctel es una obvia representación de un estereotipo: el de la mujer latina; una imagen que poco o nada tiene que ver con la de Sotomayor.

Nuyorican de nacimiento, criada en el Bronx y educada en universidades como Princeton y Yale, Sonia Sotomayor es una reputadísima abogada de 55 años que encarna divinamente el sueño americano –tanto es así que su inspiración para ser abogada fue la serie de televisión Perry Mason–. Obama lo dijo hace poco: son los ideales americanos de oportunidad, igualdad y justicia los que le han permitido a la juez estar donde está: en el estrado más alto de la justicia norteamericana; sin embargo, hay que sospechar: ¿fue por sus excelentes credenciales o más bien por ser latina que la nominó? Probablemente, por ambas (pero que lo de ser latina no lo sepa nadie porque puede sonar racista).

Y es que es el calificativo de moda. A la misma Sotomayor se la acusó de racismo porque en el 2001 dijo que le “gustaría pensar que una sabia mujer latina puede emitir mejores juicios que un sabio hombre blanco”. Una frase que, a la luz de eso que llaman “affirmative action”, no suena tan descabellada. La acción afirmativa, que comenzó bajo el gobierno de Kennedy, es una acción a favor de un determinado grupo social, étnico, minoritario, que históricamente ha sufrido injusticias sociales. Es una forma compensación, una cuota de participación étnica, un principio democrático que busca la igualdad de oportunidades.

Quienes no se ven favorecidos por esta medida levantan su puño al cielo y claman “si tan solo yo fuera indígena, lesbiana y paralítica, el mundo sería mío”. Pundits como Pat Buchanan dicen que “la acción afirmativa es para incrementar la diversidad discriminando a los hombres blancos”–este personaje llegaría a afirmar que no podría haber nada malo con una corte racialmente homogénea, pues “el 100% de los que escribieron la constitución [...] fueron hombres blancos”–. Lo que olvidan los detractores, es que a la indígena lesbiana paralítica se le dan oportunidades porque sigue siendo discriminada; es decir, porque sigue jodida, solo que un poco menos que antes.

Fueron precisamente hombres blancos como este, y con este tipo de comentarios, los que se la pusieron difícil a Sotomayor, quien durante las semanas previas a su admisión definitiva prefirió alejarse del tema racial, manifestando, más bien, que aquello que alguna vez dijo hace énfasis en la compasión que ha aprendido gracias a su género y raza, dejando claro que ella toma sus decisiones de acuerdo a la ley y no a su genética.
Una genética que, en ocasiones, ha sido retratada de manera degradante.

La obra de una de las artistas cubanas más reconocidas del mundo, Ana Mendieta, se burla del típico estereotipo al que se ha reducido a la mujer latina: esa chica sassy y picante que en el mundo del espectáculo es usualmente representada por Sofía Vergara. Por medio de fotografías en las que pegaba su cara a un vidrio hasta volverse lo menos sexy posible, esta exiliada reflexionó acerca de lo difícil que es ser mujer, y además latina, en un país gobernado por hombres, y además blancos. Parte de su performance también giraba alrededor del tema de la violencia contra el cuerpo femenino.
Irónicamente, Mendieta se casó con Carl Andre, un artista minimalista ario con quien tuvo una relación tormentosa que acabó de manera trágica: ella cayó desde.

A través de su obra, la artista cubana Ana Mendieta reflexionó acerca de lo difícil que es ser mujer, y además latina, en un país gobernado por hombres, y además blancos. el balcón de su apartamento, en un piso 34, para aterrizar en la calle y estampar su cara en el suelo como ya lo había hecho en sus fotos. Más tarde, Andre –quien primero fue acusado de asesinato y luego absuelto de todos los cargos– hizo una gran exposición en Nueva York en la que no faltaron manifestantes y carteles que decían: “Carl Andre está en Guggenheim. ¿Dónde está Ana Mendieta?”

Afortunadamente, hoy nadie pregunta dónde está Sotomayor.

Ya todos lo saben.

Una de las mayores ventajas de la confirmación de Sotomayor en un cargo tan importante es que obliga a repensar el relato de la identidad latina. La manera como se está retratando al otro en un país que, desde los medios y el mercado, se ha acostumbrado a reducirlo. A limitarlo. Por lo mismo, este triunfo de Sotomayor demuestra que eso de la acción afirmativa no es un premio de consolación: es un derecho necesario. Sotomayor, como figura pública, no deviene en caricatura: no es esa latina spicy cuyos meritos están solo en sus caderas ni que solo sirve para lavar platos o aderezar fantasías de machos blancos. Al contrario. Más que un chili agresivo que le dará gastritis al sistema judicial norteamericano, Sotomayor es una bocanada de aire fresco. Un sacudón. Un laxante para la –a veces tan estreñida– democracia.

Estas son las mañanitas

Colombia es poison*

Publicado el 11 de septiembre de 2009 en la sección de Opinion de ElEspectador.com
Encontré en YouTube el desagradable video Colombia 2025, que presume que en dos décadas seremos un país del primer mundo.

Colombia 2025 sostiene que nuestra imaginación y talento son suficientes para salir del hueco y que nuestro país puede cambiar con cuentas alegres y pajazos mentales que guarden esas cosas desagradables como la pobreza y la corrupción bajo la alfombra.

Aparentemente es nuestra actitud derrotista lo que tiene jodido al país y al montarnos en el bus del pensamiento positivo todo mejorará. La línea de tiempo que el video propone comienza, evidentemente, en el 2002, con una foto de Uribe, a la que le sigue una de la liberación de Ingrid, que se ha convertido en una especie de cinco-a-cero político. Gracias a nuestra “capacidad de soñar” (frase de cajón de reina de belleza) podremos repensar el país sobre los pilares de la “biodiversidad, las industrias de la creatividad y las energías alternativas”. El gran logro que impulsa estos eventos es que Cristian Samper fuera nombrado director del Smithsonian, lo cual, según la lógica de Colombia 2025, se traduce en avances científicos que en el video se ilustran con una serie de símbolos del horóscopo (tal vez la astrología es la ciencia de los sueños).

El país, por razones gratuitas e inexplicables, se dedica en el video a “la biotecnología, el biocomercio y los servicios ambientales”, disciplinas abstractas que tal vez venimos cultivando hace rato; si entendemos la biotecnología como el desarrollo de mejores cepas de marihuana, el biocomercio como la trata de blancas (más bien trigueñas) y los servicios ambientales como la caza de hipopótamos. El video propone cosas tan descabelladas como una biópolis en Villavicencio, probablemente construida encima de la famosa discoteca Capachos, para disgusto de muchos, y unos tales biocorredores que atravesarán Colombia, un país que ni siquiera ha terminado de construir sus carreteras.

El video, más que orgullo patrio, produce tristeza. Es evidente que Colombia 2025 tiene proyecciones muy ingenuas, pero lo más macabro es su premisa base, que es la misma de Colombia es pasión y de todo el cuento de volver nuestro país una marca que resulte atractiva para la inversión extranjera. La premisa, cuya base es el olvido, es una negación que nos envenena.

Colombia 2025 no está llena de esperanzas, está llena de odio, es un proyección de un país que de desconoce a sí mismo, Colombia 2025 se construye con colombianos a quienes sí les sabe a bueno el trago extranjero, con un orgullo patrio arribista que aspira a un futuro aséptico en el que pareceremos (no seremos) un país del primer mundo. Las imágenes, aunque van acompañadas de la palabra “diversidad”, muestran una proyección homogénea, aburrida y poco original que contradice “nuestro potencial creativo”, y que evidencia la vergüenza que nos da tener el país que tenemos. Preferimos olvidarlo con un maridaje entre imágenes de archivo y pensamiento positivo.

Tal vez eso es el tal pensamiento positivo, un delirio de grandeza que cambia “mi vida es un desastre” por “todo es posible” aunque la segunda afirmación no vaya acompañada de esfuerzo alguno. O tal vez sí, hay un esfuerzo por olvidar. Colombia 2025 concluye con que los tiempos malos del país son recuerdos lejanos que se desvanecen en las mentes de los más viejos. En solo 25 años se han olvidado los falsos positivos, los desplazados y la pobreza. ¿Cómo podría ser la violencia del país un recuerdo difuso? ¿Con lobotomía gratis impartidas por la Eps? Ese desconocimiento de la historia del conflicto colombiano es lo que nos tiene hoy dando tumbos como gusanos ciegos apostándole al primer pseudomesías que aparezca; y construyendo castillos en el aire que se desvanecen con un soplo. Nuestra memoria carcomida no es un buen cimiento para nada de lo que este video propone.

Colombia se envenena de inconsciencia, al mediocre se le dice “bonachón”, a la hamponería “malicia indígena” y a la improvisación profesional “emprendimiento recursivo”. Colombia se envenena de olvido porque pensamos que lo nuestro es un problema de imagen que se arregla pintando la fachada, y nos encanta la leve traba que provoca el olor de la pintura. Colombia es veneno porque nos bogamos la estética boba de Colombia es pasión, es veneno porque nuestro positivismo es puro Valium político, “olvido positivo” que nos corroe por dentro para dejar un cascarón enclenque, bonito e intoxicado de vergüenza: un futuro sin pasado.

*Celebre status de Facebook de Jota Montoya.